Sábado 02 de octubre de 2010 desde la escalinata Antequera hasta el Panteón de los Héroes
Este año tomamos las calles para denunciar y frenar la violencia que sufrimos por ser lo que somos: lesbianas, gays, trasngéneros, intersexuales... Decimos basta a la sociedad que nos agrede, violenta y asesina.
Por eso seguimos: buscamos lo colectivo, reinvindicamos nuestra historia como movimiento LGBTI, celebramos nuestras fechas, construimos nuestras reivindicaciones... rompemos nuestros propios closets, no nos dejamos ganar por el miedo y seguimos tomando las calles.
¿Por qué cambiamos el mes de la Marcha?
Durante 6 años organizamos y participamos de la Marcha los 28 de junio porque se conmemora el Día del orgullo gay en muchos países del mundo, para recordar las manifestaciones de Stonwell de 1968, el bar de Nueva York de donde salieron trans, lesbianas y gays a protestar por los maltratos policiales que sufrían.
Hoy queremos recuperar nuestra propia historia en Paraguay, por eso elegimos la nueva fecha: el 30 de septiembre de 1959 se publicaba el primer manifiesto (conocido) público por los derechos de lesbianas, gays, trans, intersex, en un diario en plena dictadura.
El año pasado varias organizaciones nos juntamos para recordar los 50 años de la publicación de esta carta, en ese acto que llamamos “108 memorias”, decidimos cambiar la Marcha para recordar ese hecho que sucedió en Paraguay, y de esta manera unir nuestra lucha a la de la memoria y justicia de las víctimas de la dictadura stronista en nuestro país.
Sin embargo el 28 de junio Día del orgullo es una fecha que no olvidamos, y que quizás traiga sorpresas.
ALGO DE NUESTRA HISTORIA
¡Este año se viene La 7ma. Marcha!
La Marcha hoy ya tiene una gran historia. Es un capítulo protagónico de otra historia, la del movimiento LGBTI del Paraguay, que es más grande, de más tiempo y con infinidad de protagonistas.
La Marcha fue construida entre muchas personas, organizaciones e individualidades, la tarea incansable fue y es romper con silencios, tabués, discriminaciones, doble moral y todo lo que la sociedad reproduce para negar nuestra existencia, la de identidades y sexualidades que no caben en la norma heterosexual, patriarcal y machista.
Desde el 2004 el Grupo de Acción Gay Lésbico-Transgénero (GAGLT), junto a diversas organizaciones sociales, convoca a cada Marcha. En el año 2003 se realizó un acto público, que fue la salida del clóset de gays, lesbianas y transgéneros organizad*s. Salir del closet, en ese acto público, fue el primer paso para romper con el silencio cómplice que nos mantenía controlad*s con la doble moral. Entre marcha y marcha, en estos 7 años, hubo acciones, encuentros, arte, denuncias, pérdidas, muchos truinfos, y más... en esos trazos se construyó y construye el movimiento LGTBI.
La historia del Primer manifiesto: Los 108 y un quemado
En el diario El País del 30 de setiembre de 1959 (Asunción, Paraguay) se publicaron párrafos de una carta anónima donde se defiende los derechos de los homosexuales: “Nosotros seguimos una vocación que es tan antigua como la propia humanidad, y en este siglo de consagración de todos los derechos humanos, nadie puede negarnos el derecho de hacer de nosotros mismos, de nuestro continente físico, lo que queremos, sin incomodar a los otros que no quieran hacer lo mismo que nosotros…”
Esta carta formaba parte de la serie de artículos publicados por: “Los 108 y un quemado”, uno de los dos casos conocidos, de represión a homosexuales durante la dictadura del General Alfredo Stroessner (1954-1989). Como consecuencia de la muerte de Bernardo Aranda, fueron detenidos más de 100 homosexuales para realizar las investigaciones del supuesto asesinato. Aranda era un locutor muy conocido de la Radio Comuneros (ubicada en el Barrio Obrero de Asunción), el 1 de setiembre de 1959 fue encontrado calcinado en su casa, y como “se sospechaba que era homosexual”, se dedujo automáticamente que los autores del supuesto crimen también lo eran y que por lo tanto cualquier homosexual estaba involucrado.
Los días siguientes la Policía realizó varias redadas en locales públicos de fiesta y baile, donde se detuvieron arbitrariamente a muchas personas para “averiguaciones”, la mayoría fueron hombres que se suponía eran homosexuales; muchos de ellos fueron llevados a la Comisaría 4ta. de Barrio Obrero, varios fueron torturados; se elaboraron varias listas con nombres de los “amorales” que estuvieron presos.
La lista más famosa contenía 108 nombres, esa lista se llamó “la de los 108”, de ahí “los 108 y un quemado” el quemado era Bernardo Aranda. Por eso 108 en Paraguay significa puto, maricón. Hasta hoy es para la sociedad un insulto, una vergüenza…
Pero para nosotr*s eso se acabó. Nos dan vergüenza las injusticias, las violencias que sufrimos, el machismo, la doble moral, y ¡la represión a nuestras sexualidades!
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